5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: julio en 5 canciones

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Ilustración de Jean Jullien.

De los creadores del post del pasado mes de junio acerca de la distancia de seguridad en el transporte público, llega: «La distancia de seguridad en las playas del Levante», lo último de Tarantino, protagonizado por Marina Lozano, unas amigas poco revolucionarias y unos vigilantes de la playa muy ociosos.

Todo empezó una calurosa mañana de julio. Los niños chillaban en la piscina y el sol nos abrasaba. Camino de la playa, parecía que eran mis últimos días de vida. Os pongo en situación: todas mis amigas con mascarilla y caminando con una persona (yo) que estaba más blanca que la leche. Menudo panorama. Pusimos la toalla en la playa de tal manera que nada ni nadie nos tocase. Después de varios intentos leyendo «Mujeres que compran flores» de Vanessa Monffort, observé cómo dos osados pusieron sus bártulos a nuestro lado, como si se tratase de una prolongación de nuestras toallas.

Como según mi señora madre, en otra vida debí ser exhibicionista, me acerqué en topless para hacerles una visita a los vigilantes de la playa y garantizar que cumpliesen con su trabajo, que no es otro que asegurarse de que nadie importune mi lectura invadiendo mi espacio. Os estáis imaginando a esta gente con un uniforme rojo y siento desilusionaros, pero era beige. En cuanto tenga ocasión, comentaré el tema estilismos con la Comunitat Valenciana…

¿Qué le pasa a la gente? ¿No han tenido suficiente con estar varios meses confinados? Ojo, que los de Madrid tenemos muy buena fama, ya que nosotros somos como transportistas: lo llevamos y lo traemos todo. Será que no hay playa suficiente para poner la toalla y respetar la famosa distancia de seguridad, porque que yo sepa, no fui a Benidorm y por un momento, la playa en la que estuve lo parecía de la cantidad de gente apiñada que había. Continuará…

Ahora sí, vamos con las 5 canciones de julio. ¡Espero que os gusten!

Antonio Flores – Alba: no sé por qué, este hombre ha sido uno de los protagonistas durante este mes. Mi profesora de escultura suele poner a Antonio Flores y salgo de ahí con sus letras en mi cabeza. Su voz, entre otras, nos acompañó a mis amigas y a mi a la playa cantando en el coche. «Olé y olé…» 

Peter Bradley Adams – Under My Skin: me parece preciosa toda ella; la letra, la melodía, la voz…  no puede ser más bonita la historia que cuenta. Sin duda alguna, es la canción que más veces he escuchado este mes y no me canso.

And if I don’t move
She pulls me off of my bed
And she makes me dance to the songs in my head
And it’s late, but please just sing it again

Chris Cornell – Patience: ¡qué maravilla de versión! Norah Jones también hizo su propia versión de este tema de los Guns N’ Roses durante la cuarentena, pero me quedo con esta, que me gusta más que la original:

Jack Johnson – Good People: esta canción me recuerda mucho al verano. Se me están acumulando los músicos que os tengo que enseñar… ¡Pronto!

Beck – Loser: hacía mucho que no la escuchaba y llevo en bucle con ella varios días. Es la típica para ponértela justo en ese momento en el que estás abriendo la puerta del portal de tu casa y te diriges a la calle a hacer gestiones.

That’s all folks! Pronto más y mejor. No sé si escribiré durante este mes; prefiero desconectar en mi norte, pero nunca se sabe…

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

35 años del Live Aid

 

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Freddie Mercury actuando en el Live Aid. Fuente: LFI/Avalon/ZUMA Press

And I know, It’s only rock and roll but i like it… ¿A quién no le hubiera gustado haber vivido uno de los conciertos más increíbles de la historia de la música? Sí, me estoy refiriendo al Live Aid. Hoy se cumplen 35 años de esa maravilla y no se me ocurre mejor manera de empezar un lunes que escribiendo sobre el Día Mundial del Rock. Quédate a leerme para saber más…

El Live Aid se celebró un 13 de julio de 1985 y pasó a la historia como uno de los conciertos más increíbles del mundo. Recibió la mayor reunión de estrellas de la música jamás vista hasta entonces, convirtiéndose así desde ese momento en el Día Mundial del Rock. El concierto tuvo lugar entre dos estadios: el de Wembley en Londres y el estadio JFK de Philadelphia.

El evento se creó para recaudar fondos y luchar contra el hambre en Etiopía y Somalia. Algunos de los artistas que estuvieron sobre el escenario fueron: Elton John, Bob Dylan, U2, Paul McCartney, Phil Collins, Queen, Sade, Sting Crosby, Still, Nash & Young, The Who, David Bowie, Billy Joel, Dire Straits, Spandau Ballet y muchos más:

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Cartel con los artistas que participaron en el Live Aid.

Al concierto asistieron unas 72.000 personas y fue retransmitido en directo a 72 países del mundo, con una audiencia de 1.500 millones de personas. Se llegó a recaudar más de 250 millones: una auténtica barbaridad.

Si nos fijamos bien en el cartel, las entradas se vendían por unas 25 libras… Un precio totalmente asequible. Imagínate poder ver a todas esas estrellas juntas por tan poco… ¡Qué lujo y qué envidia! ¿Cuánto costaría a día de hoy una entrada para un concierto de esas magnitudes y con un cartel así? No me lo quiero ni imaginar…

Si de normal ya salgo «tocada» de los conciertos, si hubiera asistido a alguno de estos dos, seguro que habría estado durante días y días con una depresión increíble.

Por aquí os dejo esta actuación tan mágica para despedir este día tan especial:

Si queréis tener una cobertura mucho más completa, leí hace años el siguiente artículo de Jot Down en el que habla del Live Aid actuación por actuación. ¡Muy interesante!

¡Feliz Día Mundial del Rock!

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: junio en 5 canciones

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Ilustración de Jean Jullien 

¡Hola! Ya casi julio, ¿no es increíble? Nos han robado, por decirlo de alguna manera suave, la mitad del año y una estación y ahora que estamos más o menos libres, el tiempo pasa aún más rápido que cuando estábamos confitados (como las cebollas).

Durante este mes, he retomado mis viajes en transporte público y con ellos, han vuelto mis lecturas sin cobertura. No me acordaba de lo placentero que era leer en el metro, con la banda sonora adecuada y sin que ninguna notificación ni nadie interrumpa tu lectura. A propósito de esto último, ¿Por qué nos preocupamos tanto por guardar la distancia de seguridad si luego en el mismo metro te sientas al lado de otra persona? Mi mecanismo de defensa es dejar mi bolso en el asiento de al lado, para así evitar tener compañía.

Parece ser que no está funcionando bien… ¿Puedo? -Me decía una chica hace un rato. Mira bonita, si no estás viendo mi bolso rojo de rafia en el asiento, (que vistoso es un rato), ponte gafas de cerca o ve al oculista. ¿Qué más señales necesitas para ver que no quiero que te sientes a mi lado?

Efectivamente, esta conversación surgió en mi mente, porque no me apetecía perder el tiempo explicando cosas que, desde mi punto de vista, resultaban obvias. Me parece ridículo que te separes de mi los 2 metros que indican las normas antes de entrar en el vagón, pero que luego quieras estar pegada a menos de 10 centímetros de mi brazo… Es algo que me inquieta, me atormenta y me perturba, que diría Esperanza Gracia.

Ahora con la mascarilla… ¡Qué divertido decir lo que piensas en voz alta y que no sepan que eres tú! Y bueno, la gente que lleva la mascarilla en la muñeca, colgando de la barbilla -como si fuera la barba de Papá Noel- o en el codo (codo en el que tosen/estornudan y con el que te saludan a continuación) ¿a qué aspiran en la vida? La mascarilla es como los preservativos: póntelo/pónselo si no queréis pillar algo que no toca…

Después de este sermón, uno de los libros que me he leído durante estos días y que os recomiendo encarecidamente es «Guerras de ayer y de hoy» de Mikel Ayestaran y Ramón Lobo. Es en formato entrevista en el que ambos reporteros hablan acerca de los conflictos que han vivido en Irak, Siria o Afganistán a través de una conversación muy entretenida sobre periodismo y guerra.

Ahora sí: por aquí os dejo las 5 canciones de mi mes de junio. ¡Que las disfrutéis!

Jack Johnson – At Or With Me: es una de las bandas sonoras de mi cuarentena. Pronto escribiré sobre él para que quien no sepa quién es, conozca su música.

Diana Krall & Jamie Cullum – Devil May Care: ¡qué maravilla de versiones! Ambos tienen una voz y una forma de tocar el piano muy elegante. Puedo estar horas escuchándoles cantar. No sabía cuál escoger de las dos, así que aquí las tenéis. Misma canción, misma letra y dos formas tan diferentes de interpretarla:

Pete Yorn – Strange Condition: Os he hablado de este músico en alguna ocasión, ya que tiene un disco con Scarlett Johanson (Break Up) que me gusta mucho la mezcla de las voces de los dos. Esta no es de ese disco, pero me chifla esta canción, sobre todo cuando rompe casi al final con: «So leave all the others baby, say I’m the only one. Cut out the uniforms and settle with the sun… I want you to know, cause I want to know».

Janis Joplin – Maybe: la melodía, la música y la emoción que muestra la señorita Joplin… cuesta escuchar a alguien cantando así, con esa pasión.

Leiva – Mirada Perdida: despedimos el post de junio recordando que hace un año estaba dejándome la voz con mis amigas viendo a Leiva en el Palacio de los Deportes… Pincha aquí si quieres leer mi crónica del año pasado: Leiva: como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. ¡Qué noche más mágica y qué depresión post-concierto me dejó!

That’s all folks! Por cierto: un saludo a mis lectores de otros países 😉

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

¡Feliz día de la música!

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Imagen: cartel del 48th Montreux Jazz Festival

James Taylor. Norah Jones. Jim Croce. Bruce Springsteen. Carole King. Diana Krall. Joni Mitchell. Keane. Phil Collins. John Mayer. Jamie Cullum. Simon & Garfunkel. Cat Stevens.  Billy Joel. Rod Stewart. The Rolling Stones. Johnny Cash. Christopher Cross. Bob Dylan. Eagles. Bon Jovi. The Beach Boys. Dire Straits. Queen. Stevie Wonder. Janis Ian. Los Rodríguez. Jake Bugg. The Beatles. Amaral. Elton John. Elvis Presley. Tracy Chapman. U2. Spandau Ballet. M-Clan. Jack Johnson. Damien Rice. Michael Bublé. The Police. Janis Joplin. The Verve. Neil Young. Roy Orbison. The Alan Parsons Project. Supertramp. Harry Nilson. Scorpions. R.E.M. Eric Clapton. Carly Simon. Pereza. Lou Reed. The Strokes. John Denver. Creedence Clearwater Revival. The Cure. Los Fesser. Leiva. Maná. Crowded House. Leonard Cohen. Judy Collins. Bryan Adams. Roxette. Shania Twain. The Blues Brothers. Pretenders. Michael Bolton. Jorge Drexler. Jovanotti. Diane Birch. Willie Nelson. Sting. Pete Yorn. Quique González. Frank Sinatra. Vanessa Paradis. Lenny Kravitz. Antonio Vega. Sheryl Crow. Sidecars. Juan Luis Guerra. Calamaro. The Cranberries. Sixto Rodríguez. Sade. Yan Tiersen. Leo Sayer. Oasis. Elvis Costello. Lighthouse Family. The Who. Smash Mouth. Jackson Browne. Katie Melua. Carla Bruni. Neil Diamond.  The Killers. Joe Cocker. Nacha Pop. Marvin Gaye. Rocío Dúrcal. David Bowie. Pearl Jam.  Fleetwood Mac. Witney Houston. Green Day. Red Hot Chili Peppers. Jarabe de palo. Muse. Earth, Wind & Fire. Sergio Dalma. Gianna Nannini. Aerosmith. Louis Amstrong. Crosby, Stills, Nash & Young. Alison Krauss. Van Morrison. Europe. James Blunt. Tom Jones. Zero Assoluto. Gordon Lightfoot. Sarah Darling. Corinne Bailey Rae. Don McLean. Tom Petty. Lynyrd Skynyrd. Steve Miller Band. Paul McCartney. Whitesnake. Bob Seger. AC/DC. Buffalo Springfield. Ray Charles. The Doors. Patti Smith. Fedez. Loquillo. Status Quo. Ben E. King. Duncan Dhu. La Guardia. Fools Garden. Morgan. Counting Crows. Aretha Franklin. Prince. KISS. Sinéad O’Connor. Madness. Rosana. Marea. Donovan. Paul Carrack. Pink Floyd. The Kooks. Bigott. T. Rex. Guns N’ Roses. El Último de la Fila. Manolo García. Tina Turner. Bobby McFerrin. John Lennon. Eros Ramazzotti. The Mamas & The Papas. Muse. Kansas. Sugarland. Fito & Fitipaldis. TOTO. Celtas Cortos. Blondie. Roxette. Extremoduro. Franz Ferdinand. Chris Isaak. Suzanne Vega. America. Paul Simon. Cyndi Lauper. Dolly Parton. Coque Malla. Marvin Gaye. Radiohead. Alanis Morissette. The Temptations. Sam Cooke. George Michael. Nina Simone. The Alan Parsons Project… todos estos músicos y muchos más que ahora mismo se me escapan, son los que forman parte de la banda sonora de mi vida. 

A los que bajan las ventanillas del coche en los semáforos para demostrar con sus berridos porqué no entraron en Factor X.

A los que aprovechan en los conciertos para ir a la barra a pedirse «la última» cuando no se saben la canción que están tocando.

A los que se creen protagonistas de un videoclip cuando van por la calle y nada ni nadie puede interrumpir su interpretación.

A los que -champú en mano- bailan y corean a su cantante favorito antes de meterse en la ducha.

A los que se emocionan al re-descubrir una canción que hacía tiempo que no escuchaban.

A los que cantan mientras se maquillan, esperando al ascensor, en el ascensor, en el portal y por qué no, en la calle, en los pasillos del metro, en la parada del bus…

A los amantes de las tiendas de discos de segunda mano y de las historias que se esconden detrás de ellos.

A los que lloran y sienten las letras como parte de su historia y a todos para los que ella es el motor de su vidas:  ¡Feliz Día de la Música!

(Mientras escribo este texto, suena California de Joni Mitchell)

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

Pau Donés en 5 canciones

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Pau Donés en concierto. Fuente: GTRES

Esta mañana, mientras me maquillaba, sonó en mi playlist de Spotify la canción «Agua» de Jarabe de Palo. La quité de inmediato porque me pone especialmente triste y además, tiene una letra que merece dejar lo que estés haciendo para escucharla con atención. Lo que no sabía era que, horas más tarde, esa misma canción la escucharía por todas partes y esta vez me pondría triste con razón, ya que quien la canta, se había ido… Hoy fallecía a los 53 años Pau Donés, cantante, compositor y líder de la banda española Jarabe de Palo, tras una dura batalla contra el cáncer.

En Big Yellow Taxi quiero hacer destacar las 5 canciones que más me gustan de él, espero que las disfrutéis:

El Lado Oscuro

Esta canción forma parte del álbum «La Flaca», el primero que lanzó Jarabe de Palo en 1996 y el que da nombre a una de las canciones más conocidas de la banda.

La Flaca

¡Quién no ha oído hablar de la flaca! La historia que hay detrás de esta misteriosa mujer la escuché hace años en una entrevista y hoy os la rescato con el siguiente artículo que leí hace tiempo. Es un fragmento del libro autobiográfico de Pau Donés «50 palos… y sigo soñando»; cortito e interesante: La flaca, la verdadera historia.

Grita

«Y si quieres yo te explico en qué consiste el misterio. Que no hay cielo, mar ni tierra, que la vida es un sueño»

Agua

Sin duda, esta es mi canción favorita. Qué duro pero a la vez, qué forma más sencilla de explicar lo que supone una relación que no puede ser. «Razón y piel, difícil mezcla. Agua y sed, serio problema… Cuando uno tiene sed, pero el agua no está cerca, cuando uno quiere beber, pero el agua no esta cerca».

Depende

Cuántas veces habremos tarareado la letra de esta canción… Cuántos buenos recuerdos al cerrar los ojos.

Qué bonito ver cómo la gente se despide de él en las redes sociales, con todas esas palabras de cariño hacia su música y hacia su persona. Cuántos viajes, paseos, momentos buenos y no tan buenos con su voz de fondo…

Es una sensación difícil de explicar cuando recurres a la música para aliviar tu alma pero te das cuenta de que, quien se encarga de ponerle voz a esas palabras que necesitas tanto escuchar, ya no está.

Gracias por acompañarnos con tus letras a lo largo de este camino. La única manera que tenemos de mantenerte vivo es a través de tu música. Seguiremos escuchándote porque: «aquí estamos de prestao’, que hoy el cielo está nublao’, que uno nace y luego muere, que este cuento se ha acabao’… Depende»

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano (@lozanomarina_)

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5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: mayo en 5 canciones

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Hace unos días, me saltó una notificación del calendario de mi móvil, recordándome que tenía un vuelo cancelado a Polonia y que esa misma semana, tendría una boda en Jávea. Pintaba muy bien el mes de mayo en mi cabeza hace unos meses, la verdad. También se ha encargado de recordarme que hace cinco años estaba paseando por París, por eso he elegido esos bidones tan simpáticos para la portada de este post; forman parte de las fotos que hice durante ese viaje. No entiendo lo listo que es el teléfono para unas cosas y lo poco empático que es para otras… Algo así ha sido mi mes de mayo.

Quiero compartir con vosotros un poema que tenía guardado con especial cariño junto con un ramito de lavanda en una libreta que tengo donde suelo apuntar todas las cosas que se me pasan por la cabeza. Es de Fran Fernández y pertenece al libro «El arte de tocarte»:

A veces

te pienso y te dibujo.

Apareces ahí delante,

ya sabes, como caída del cielo,

como invitándome al arte de tocarte.

Después te desvaneces

y recuerdo que siempre tuve la impresión

de que pasaste por mi vida y yo no me detuve.

Despierto, y recuerdo que siempre fui incapaz de dibujar.

Sólo hice canciones, pero eso sí, eran tú,

juraría que al cantarlas la gente te ve, o se ven a ellos,

ven a la que tú serías en su vida y entonces,

todos sabemos dibujar.

Ya sabes,

todos tenemos poemas dentro,

porque todos los poemas que entran en nosotros

son nuestro propio punto de artista.

Una luz que lanza destellos, un faro.

Quizá eso sea también la poesía, un faro, una guía.

Mejor tenerla cerca entonces y ver por dónde vas,

al menos en lo que dura el haz de luz.

Te confieso que entre luces,

me gusta la incertidumbre,

la penumbra,

así puedo volver a dibujarte y verte ahí,

ya sabes, como caída del cielo,

como invitándome al arte de tocarte.

Por aquí os dejo las 5 canciones que más he escuchado en este mes de mayo y alguna que otra anécdota; a ver si conocéis alguna:

Tracy Chapman – Smoke and Ashes

Sin duda alguna, Tracy Chapman ha sido mi banda sonora de este mes. Horas y horas escuchando sus discos y viendo sus conciertos; tienen «algo» especial sus canciones y su manera de cantarlas. La semana que viene publicaré un post para saber un poco más de ella.

Crosby, Stills, Nash & Young – Our House

He estado muy obsesionada con esta canción. Graham Nash la escribió mientras vivía con Joni Mitchell. Se inspiró en un jarrón que compró ella una mañana después de desayunar juntos. La canción habla de su casa, de cómo es la vida ahí, del amor que siente por ella… No puede ser más especial la forma en la que empieza y termina: «I’ll light the fire, you put the flowers in the vase that you bought today…» De las canciones más bonitas que he escuchado. ¿Por qué ya no se hace música así?

Pearl Jam – Last Kiss

En los días malos, soy de esa clase de personas que, en vez de ponerse alguna canción que sea más alegre, le gusta refugiarse en la tristeza ajena… La canción la escribió Wayen Cochran, pero no tuvo mucho éxito. Después de escuchar las dos, me quedo sin duda con la versión de Pearl Jam:

Phil Collins – Strangers Like Me

¡Cómo es la banda sonora de Tarzán! No hay ni una sola canción que no sea preciosa y ésta, en concreto, me encanta:

Jorge Drexler – La trama y el desenlace

Me enamoran todas las letras de este uruguayo. En estos días tan atípicos en los que la vida parece que haya parado, pero el mundo sigue girando, también me gusta amar la trama más que el desenlace… «Camino por Madrid en tu compañía, mi mano en tu cintura, copiando a tu mano en la cintura mía. A paso lento, como bostezando, como quien besa el barrio al irlo pisando. Como quien sabe que cuenta con la tarde entera, sin nada más que hacer que acariciar aceras».

That’s all folks! A ver si nos sorprende junio para bien 😉

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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Películas y documentales

Cuando el reloj marca la medianoche: París es una fiesta

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He estado poniendo orden y revisando todos los artículos que me ha tocado escribir a lo largo de la carrera. Tras toparme con alguno sobre exposiciones de fotografía y arte, reportajes y alguna que otra entrevista muy raruna: me dieron a elegir entre un león o una planta y me quedé con la planta. Recuerdo a mi madre diciéndome: «pregúntale qué abono nos recomienda». Seguí revisando las cosas que escribí y me encontré con la crónica de una película que adoro: Midnight in Paris de Woody Allen.

La escribí con mucho cariño para una asignatura de arte. El objetivo era ser publicada en la revista digital que tenía la profesora; una tal Violeta, que vio el título y ni se molestó en leer más allá. Parece ser que ella ya había escrito una reseña sobre esta película hace tiempo y no estaba dispuesta a publicar otra.

La verdad es que nuestras crónicas se parecían como un huevo a una castaña; tenían enfoques totalmente diferentes. Recuerdo terminar de escribirla muy emocionada; con una sonrisa y con la satisfacción de haber escrito con pasión. Estuve muy inspirada esa medianoche en Madrid…

En mi opinión, es una película para los soñadores y los nostálgicos. Nunca me canso de verla. Os recomiendo leer la crónica que os dejo a continuación con Si tu vois ma mère de Sidney Bechet de fondo. Es BRUTAL, siempre se me pone la piel de gallina:

París será el escenario donde artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Toulouse Lautrec o incluso Hemingway, cobrarán vida de nuevo para reunirse en una particular comedia romántica. Woody Allen nos acerca la historia de un escritor bohemio norteamericano que llega a la ciudad de la luz junto a su prometida y sus padres. Una película que nos llevará a los años veinte y donde la nostalgia pasará a ser la protagonista.

Midnight in Paris es una comedia cinematográfica estadounidense, escrita y dirigida por Woody Allen en el año 2011. Ambientada en el París de los años 20, está protagonizada por Owen Wilson, Rachel McAdams y Marion Cotillard, entre otros. Ganadora del Óscar al mejor guion original, ha sido la película más taquillera de Woody Allen en Estados Unidos, con 43 millones de euros de recaudación.

La película sigue a Gil Pender (Owen Wilson), un guionista bohemio y soñador, que se ve obligado a enfrentar las carencias de su relación con su prometida Inez (Rachel McAdams), una mujer materialista y con unos objetivos totalmente dispersos a Gil. Él sueña con vivir en París y ella pretende seguir en Estados Unidos y que Gil siga con su vida de guionista. Éstas diferencias se vuelven cada vez más exageradas cuando llegan a París de vacaciones y Gil se pierde paseando y comienza a viajar cada medianoche en el tiempo.

La magia sucede cuando el reloj marca las doce en punto de la medianoche, que es cuando un vehículo clásico, repleto de gente con champán y ganas de disfrutar, recoge cada noche a Gil en el Barrio Latino. Ese viaje en el tiempo le permite adentrarse en el París de la Belle Époque y conocer muy de cerca a todas aquellas personalidades del mundo del arte y la literatura que él tanto admira, como Luis Buñuel, Hemingway, el matrimonio Scott Fitzgerald, Salvador Dalí…

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Gil en el carruaje nocturno. Midnight in Paris, 2011

En ese mundo nocturno, aparece Adriana (Marion Cotillard), una musa que le hace plantearse todo aquello que forma parte de su vida y de su existencia. Estas vacaciones en París le inspiran para seguir escribiendo la novela en la que estaba anclado, y esos viajes que realiza al París de los años veinte, logran romper ese bloqueo. Por otro lado, gracias a unos diarios que Gil compra a un librero, descubre que Adriana estaba enamorada de él.

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Adriana y Gil en uno de sus paseos nocturnos por París. Midnight in Paris, 2011

La relación que mantienen Gil e Inez se va alejando. Él prefiere vivir anclado en el pasado, que cobra vida cada noche a la misma hora, como si de un sueño se tratase, y ella no muestra ninguna preocupación ni interés por las excursiones nocturnas de su prometido.

Cada noche, al reunirse con todos esos genios de la historia, Gil no puede evitar mostrar su admiración, ante la mirada atónita de los artistas, que no entienden nada. El siguiente ejemplo es un diálogo que mantiene el protagonista con el mismísimo Hemingway:

(Gil) ¿La leerías?

–(Hemingway) ¿Tu novela?

–Sí, tiene 400 páginas. Y sólo busco una opinión.

–Mi opinión es que la odio.

–Pero no la has leído.

–Si es mala, la odiaría porque odio la mala escritura. Si es buena me daría envidia y la odiaré más. Créeme, no quieres la opinión de otro escritor.

Midnight in Paris tiene una banda sonora sencillamente espectacular, formada por un total de dieciséis canciones. El comienzo de esta película está marcado por una serie de fotogramas de París, acompañados de la música de Sidney Bechet con “Si tu vois ma mère”. Una melodía de jazz que, si cierras los ojos, te lleva al mismísimo París de la Belle Époque. Por aquí os dejo la playlist: Midnight in Paris en Spotify

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En el cartel de la película, aparece el protagonista caminando a orillas del Sena. Si levantamos la vista, podemos observar cómo Allen ha querido hacerle una especie de guiño al pintor postimpresionista Vincent Van Gogh, pues el cielo es el mismo que aparece en La noche estrellada.

Woody Allen ha querido hacer un homenaje a París, a sus calles, a sus esquinas, a su gente… y acompañarnos en un paseo mágico por su época dorada.

Es una película repleta de referencias a la historia, la literatura, el arte y la música que te hacen soñar con querer vivir en esa época.

Midnight in Paris es perfecta para aquellas personas soñadoras y nostálgicas —con el alma en blanco y negro— que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor. Por aquí os dejo el tráiler de la que es sin duda una de mis películas favoritas:

Y si no quieres perderte ninguna de mis publicaciones, por aquí te dejo el siguiente formulario para que escribas tu correo electrónico y así puedas estar al día de mi blog. Muchas gracias por apoyarme y por leerme 😉

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Películas y documentales

Searching for Sugar Man

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Sixto Rodríguez en la portada de su álbum ‘Coming from Reality’

¡Hola! Tenía muchas ganas de escribir este post. Os voy a acercar una historia de lo más rara y asombrosa: la historia de Sixto Rodríguez a través del documental Searching for Sugar Man. Sé lo que estáis pensando; no tenéis ni idea de quién os estoy hablando y es muy normal. Que no sepáis quién es Bruce Springsteen o Eric Clapton, no tiene justificación, pero esta vez haré una excepción, ya que nadie tenía ni idea de quién era este músico. ¿Cómo es eso posible? ¿De qué hablas, Marina? Quédate a leerme para descubrir el misterio que rodea a este artista…

Conocí a Rodríguez mientras ensayaba con mi amigo Javi hace años. Entre canciones de Elvis, los Beatles y Extreme, sonó un tal Rodríguez. La voz me pareció preciosa, un poco estilo Bob Dylan, pero jamás había oído hablar de él ni de su música. Javi, que es de estas personas a las que te quedarías horas y horas escuchándole hablar —por la pasión y la emoción con la que narra las historias—  comenzó a contarme todo lo que sabía de él e insistió en que debía ver el documental Searching for Sugar Man: «Ya verás, te vas a enamorar de su música». 

¡Cuánta razón tenía! Lo vi hace varias noches y me pareció sensacional. Os dejo por aquí el tráiler para poneros en antecedentes:

Searching for Sugar Man, dirigido por Malik Bendjelloul en 2012, cuenta la historia de Sixto Rodríguez, un misterioso músico de origen mexicano del que nadie parecía saber nada. Todo empezó a finales de los años 60, cuando dos productores le descubrieron en un bar de Detroit y quedaron maravillados con su música. Grabaron dos discos con él: Cold Fact y Coming from Reality. Todo apuntaba a que se convertiría en un artista de renombre, pero ese éxito jamás llegó o bueno, jamás llegó que él supiera…

Mientras en Estados Unidos, su figura permanecía en la sombra, uno de sus vinilos llegó a la Sudáfrica del Apartheid. Tuvo tanto éxito que las copias «pirata» no dejaban de multiplicarse. Gracias a dos fanáticos amantes de su música, descubrieron que Rodríguez era «más conocido que Elvis en Sudáfrica». ¿Cómo es posible?

Como periodista y persona de naturaleza curiosa, tengo miles de preguntas acerca de Rodríguez. En mi opinión y después de haberme documentado, creo que Searching for Sugar Man trata muy por encima cosas básicas para poder entender esta historia tan surrealista. Por lo visto, antes de la gira sudafricana que realizó en 1998, tal y como muestra el documental, Rodríguez ya estuvo de gira por Australia en 1979. Este hecho no se menciona en el documental. Según una entrevista que le concedió el director de la película al diario británico The Independent, se le preguntó si se arrepentía de haber omitido u ocultado ciertos datos del cantante: «No, porque cuento la historia tal y como se la escuché por primera vez a Sugar». (Se refiere a Steve Segerman, uno de los sudafricanos protagonistas del documental al que le llamaban Sugar Man, como la canción de Rodríguez).

El director de esta historia, Malik Bendjelloul, iba más allá: «Imagina que eres un fan de Jimi Hendrix y quieres desvelar los detalles de su muerte, pero entonces descubres que él sigue vivo y acabas cambiando la vida de Hendrix. Me pareció una historia increíble. Y mientras montaba la película, esa fue siempre mi guía argumental, contar la historia desde los ojos de ese fan». 

Searching for Sugar Man ganó un Oscar al Mejor Documental Largo en 2013.

Y no sólo eso, sino que fue rodado con un Iphone. ¡Lo que lees! A Malik se le acabó el escaso presupuesto del que disponía y descubrió que a través de una aplicación de su teléfono llamada 8mm Vintage Camera, el efecto era similar al de una cámara Super 8.

I wonder… ¿Cómo es posible que a nadie le suene este cantante? ¿Cómo es posible que su voz pasara desapercibida?

Sinceramente, no creo que esto esté en manos del destino, ahí hubo algo que impidió que su voz fuera escuchada en todo el mundo. Quizá el racismo de la época o su apellido, ya que la discográfica que trabajó con él le aconsejó que cambiase su nombre mexicano —como ocurrió con el caso de Bob Dylan, cuyo verdadero nombre es Robert Allen Zimmerman— pero Rodríguez se negó a hacerlo.

Este documental ha despertado mi vena de Gloria Serra (Equipo de Investigación). Esta historia merece ser tratada con mucho más detalle y mimo. Quizá, a día de hoy y con todos los datos y el acceso a la información del que disponemos, la historia de Rodríguez podría convertirse en un documental que no se limite a la hora y media de duración, sino que a través de numerosos capítulos, se pueda llegar a resolver el enigma de este músico.

Os animo a que escuchéis su música a ver qué os parece. Personalmente, me encanta: I Think of You, I wonder, Sugar Man, Cause… por aquí os dejo un aperitivo; si queréis saber cómo suena Rodríguez, tendréis que investigar en Youtube o Spotify 😉

El documental lo podréis encontrar en Prime Video, Movistar+, Filmin o en Youtube. Os recomiendo que lo veáis y que saquéis vuestras propias conclusiones… ¿Mejor tarde que nunca? ¡Ya me diréis!

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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5 canciones del mes

April (come she will) en 5 canciones

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Los pitidos, el tráfico, los semáforos, las prisas y el bullicio forman parte de una realidad que ahora sentimos como lejana. Los pájaros y sus cantos acompañan a la manada de jabalíes que recorren ahora nuestros caminos sin miedo. Vuelven a sentir como suyo aquel terreno que les arrebatamos hace tanto tiempo.

Las orugas, aburridas al ver que no tenían a quién intimidar en los parques, han decidido confinarse hasta la primavera del año que viene. En las grietas del asfalto, se pude observar cómo comienzan a brotar tímidamente los pequeños tallos verdes que antes eran aplastados por las apisonadoras. Es lo que se conoce como La vida secreta de las plantas -como dice la canción de Stevie Wonder-.

Otro día comienza y mientras tanto, la contaminación desaparece, la Tierra sigue girando y nosotros nos conformamos con ver el mundo tras el cristal.

Algo así ha sido mi mes de abril. Como dice la la canción de Simon and Garfunkel que le da nombre a este post: «April come she will, when streams are ripe and swelled with rain». La letra abarca los meses que van desde abril hasta septiembre y hace una comparación muy bonita y acertada entre el ciclo de la vida de las plantas y el paso de la vida:

April come she will
When streams are ripe and swelled with rain

May she will stay
Resting in my arms again
June she’ll change her tune
In restless walks she’ll prowl the night

July she will fly
And give no warning to her flight
August die she must
The autumn winds blow chilly and cold
September I remember
A love once new has now grown old

Por aquí os dejo mi selección particular con las cinco canciones que más me he escuchado este mes. No ha sido fácil, ya que ahora tenemos más tiempo y eso implica más música. Espero que os gusten:

Starlight – Muse: Hacía mucho que no la escuchaba, ha sido un re-descubrimiento.

You Got The Silver – The Rolling Stones: Me pone de muy buen humor siempre que la escucho; creo que sin duda es de mis favoritas de los Stones y una de las mejores que tienen. Al ir a compartirla con vosotros, descubrí esta versión de Keith Richards que no está para nada mal. Me hace gracia su actitud en el escenario: cantando y fumando. Siempre hizo lo que le dio la gana.

On The Road Again – Willie Nelson: Ayer justo fue el cumpleaños de este cantante country, así que: ¡Felices 87 años!

Love Me – Norah Jones: Es una versión de la canción compuesta por Elvis Presley. Me gustan mucho las dos, pero la voz de Norah Jones es preciosa.

Caminos Cruzados – Los Fesser: Casi todos los jueves, mi amiga Adriana y yo nos escribimos un mensaje diciéndonos: «Caminos cruzados, jueves perfecto» y hoy, mientras escribía este post, ha sonado esta canción en mi lista de Spotify y no he podido resistirme a enviarle ese mensaje.

¡Feliz jueves perfecto!

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Palabras más, palabras menos

Un día menos

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Atardecer con las Islas Cíes a lo lejos (Sanxenxo)

Empecé la cuarentena – como casi todos – contando los días que llevo encerrada en casa gracias a unas vitaminas que tomaba para ayudar a mis defensas. 30 vitaminas – 30 desayunos – 30 días. Ahora que las he terminado, mi nueva unidad de medida pasa a ser la caja de infusiones de jengibre, (como la hierbas). 20 bolsitas – 20 ratitos – 20 días. Es inevitable calcular el tiempo que llevamos en casa y todos los planes que queremos hacer para cuando se acaben nuestras «cajas»…

Personalmente, la parte que se me está haciendo más cuesta arriba es cuando llega la hora de irme a dormir. Ahí es cuando mi cabeza comienza a darle vueltas a cosas que antes no tenían importancia y que parece ser que, ahora, son lo suficientemente relevantes como para que mi cerebro quiera que esa noche durmamos unas horas menos.

IMG_20200420_152326No todas las noches son así, a veces las paso con compañía peluda. Os pongo en situación: en el salón de mi casa tenemos 3 sofás; 2 de ellos son grandes y el otro que nos queda es pequeño y está un pelín apartado de los demás. Mi madre llama a esa zona  «la biblioteca» o «el jardín», porque está rodeado de plantas. Todas las noches me tumbo en «el sofá del jardín» con el portátil para ver qué serie me cansa lo suficiente la mente como para meterme en la cama y quedarme frita. De repente, siento una presencia a mis pies. Es mi perro con su peluche de aguacate en la boca. Sube una pata, sube la otra y me mira con esos ojazos que tiene para que le ayude a subir conmigo. A todo esto, tiene un sofá enorme para él solo, pero prefiere ir al más pequeño y estar los dos como si de un tetris se tratase. Es por eso que me encanta en parte las noches, porque me siento afortunada de poder compartir ese ratito con él.

Estos últimos días han sido un poco como una montaña rusa emocional y estoy segura de no haber sido la única. No hay que olvidar que «somos sentimientos y tenemos seres humanos», que diría un tal M. Rajoy. Echo de menos la rutina ruidosa que tenía, los cafés a media mañana, los paseos con mi perro por el parque, las cervezas improvisadas y el ir corriendo a todas partes. Como me diría mi padre: «Marina, despacio, que parece que vas a apagar un fuego».

Hace poco, mientras veía unas fotos que hice en verano de un atardecer precioso en Sanxenxo, pensé en que ya queda un día menos para volver a disfrutar de esas vistas. Me puse a pensar y al final salió esto:

Un día menos para madrugar 

Un día menos para tener la misma conversación con tu madre acerca de lo mucho que odias despertarte pronto

Un día menos para el «no sé qué ponerme; no tengo ropa»

Un día menos para pintarte los labios con prisas mientras cierras el bolso, sujetas como puedes el portátil , te pones el abrigo y llamas al ascensor

Un día menos para detenerte a ver los tulipanes de la floristería de tu barrio

Un día menos para perder el bus

Un día menos para que la impresora te tome el pelo

Un día menos para que el polen te haga una visita 

Un día menos para disfrutar de la música en directo

Un día menos para las charlas hasta las mil en un bar

Un día menos para cantar en el coche con las ventanillas bajadas: «Caminos cruzados, jueves perfecto» de Los Fesser

Un día menos para subirte a unos tacones

Un día menos para las coincidencias que solo ocurren cuando sales de casa

Un día menos para perderte entre las pinturas de un museo

Un día menos para que suene tu canción en la radio

Un día menos para el «¿Va a bajarse en la siguiente parada? -Señora, no me estrese, que no son ni las 9h»

Un día menos para empujar y ser empujado (sí, así se sobrevive en el Metro de Madrid)

Un día menos para que esas videollamadas pasen a ser charlas en persona y las conversaciones por teléfono sean susurros al oído

Un día menos para los atascos con Rock FM de fondo

Un día menos para los desayunos de fin de semana  y paseos por el Retiro

Un día menos para el: «¿Estás en casa? Baja, que nos vamos a tomar algo»

Un día menos para esos paseos por la playa de arena fría, jersey y gaviotas

Un día menos para nuestros paisajes

Un día menos para cervecear

Un día menos para abrazar

Un día menos para besar

Un día menos

Y, cómo no, escribí esas frases con una canción en bucle de Xoel López  llamada«Tierra»:

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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