Música, maestro

Día Mundial del Rock

George Michael, Bono, Paul McCartney y Freddie Mercury en el Live Aid (Imagen: AP)

Elton John, Neil Young, Bob Dylan, U2, Eric Clapton, Paul McCartney, Phil Collins, Bryan Adams, Queen, Sade, Sting, Elvis Costello, Mick Jagger, Stevie Wonder, Duran Duran, Santana, Wham!, Crosby, Stills & Nash, Tom Petty & The Heartbreakers, The Who, David Bowie, Billy Joel, Dire Straits, Temptations, Paul Young, Robert Plant, Madonna, Simple Minds, Status Quo, Bryan Ferry, The Who, Alison Moyet, Tears for Fears, Spandau Ballet… 

Como dirían los Rolling Stones: It’s only rock and roll but i like it… ¿Por qué el 13 de julio es el Día Mundial del Rock? ¿Qué ocurrió ese día? ¿Por qué he escrito todos esos nombres de músicos? En Big Yellow Taxi te cuento todo lo que necesitas saber. ¡Dentro texto!

Un 13 de julio de 1985 se celebraba uno de los conciertos que pasó a la historia por ser uno de los más increíbles de todos los tiempos: el Live Aid. Recibió la mayor reunión de estrellas de la música jamás vista hasta entonces, convirtiéndose así desde ese momento en el Día Mundial del Rock. El concierto se celebró en dos estadios: el de Wembley en Londres y el J.F.K. de Philadelphia. Este evento musical se creó para recaudar fondos y luchar contra el hambre en Etiopía y Somalia. Algunos de los artistas que estuvieron sobre el escenario fueron: 

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Cartel con los artistas que participaron en el Live Aid.

Al concierto asistieron unas 72.000 personas y fue retransmitido en directo a 72 países del mundo, con una audiencia de 1.500 millones de personas. Se llegó a recaudar más de 250 millones: una auténtica barbaridad.

En el cartel podemos ver que el precio de las entradas era de unas 25 libras… Ojalá poder ver a todas esas estrellas juntas por ese precio tan ridículo. Al ver los vídeos que hay en Youtube del Live Aid —con lo hipocondriaca que soy y con la situación mundial en la que nos encontramos— se me hace muy raro ver a toda esa gente tan junta; parece de ciencia ficción. No cabe ninguna duda que fue una experiencia increíble para quienes lo pudieron sentir en directo o a través de la televisión.

Por aquí os dejo cinco de las actuaciones que formaron parte de ese día tan espectacular y especial. ¡Dentro música!:

Sade – Your Love Is King:

Dire Straits – Sultans Of Swing:

Crosby, Stills & Nash – Teach Your Children:

Phil Collins – Against All Odds:

Queen – Radio Ga Ga:

Si tenéis tiempo y queréis una cobertura mucho más completa, os dejo por aquí un artículo que leí hace años de la revista Jot Down en el que habla del Live Aid actuación por actuación. ¡Muy interesante!

¡Feliz Día Mundial del Rock!

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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Música, maestro

Bob Dylan cumple 80 años

Bob Dylan. Ilustración de Milton Glasser, 1966

Poeta, cantautor, compositor, Premio Nobel de Literatura, 39 discos publicados, más de 125 millones de copias vendidas y toda una leyenda del folk… How does it feel? Hoy en Big Yellow Taxi os hablo de Bob Dylan.

Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, nació el 24 de mayo de 1941 en Duluth, Minnesota (Estados Unidos). Se cree que dejó a un lado su verdadero nombre de origen judío por miedo al antisemitismo que había por aquel entonces. Recuerdo haber leído un artículo del diario ABC en el que explicaba de forma muy amena e interesante el porqué de su nombre. Os lo dejo por aquí: Bob Dylan desvela la verdadera razón tras su nombre artístico.

“Las canciones parece que se conocen a sí mismas y saben que las puedo cantar, vocalmente y rítmicamente. Se escriben solas y cuentan con que yo las cante”. Este comentario lo hizo Dylan en 2020 en una entrevista con The New York Times y no me puede parecer más bonita esa forma de describir la conexión con la música.

Tuve la oportunidad de verle en concierto en 2015 en Madrid, en el Wizink Center —cuando aún era el Palacio de los Deportes— y me sentí muy afortunada. No daba crédito; esa noche estaba viendo a Bob Dylan cantar en el escenario. Fue una experiencia preciosa, emocionante y un poco desconcertante. Dylan hace lo que le da la gana con sus canciones y esa noche no fue menos. La versión que nos ofreció de “Blowin’ In the Wind” fue difícil de reconocer…

Como buena periodista, al día siguiente escribí un artículo de opinión, a modo de crónica sobre ese concierto, que hoy rescato y comparto con vosotros:

Like a Rolling Stone

Los tiempos están cambiando. Es cierto que los años han tocado en su puerta, pero a día de hoy, sigue siendo uno de los compositores más influyentes del panorama musical.

No existen aún palabras para expresar lo que pudimos sentir al ver a un hombre tan pequeño y a la vez con una voz tan grande.

Dylan trajo su mundo por unas horas a Madrid. Tocó y cantó lo que él quiso y como él quiso. No dijo ni hola, ni adiós, tan solo nos hizo cómplices de su música. Ya puedo morir un poco más tranquila después de que mis oídos escuchasen el sonido de esa armónica en directo. Puro espectáculo.

Admiro la capacidad que tiene de hipnotizar con sus canciones a un auditorio repleto de gente que no se si comprende sus letras, pero sí las siente.

Muchas veces me pregunto si he nacido en la época y en el lugar equivocado, pero sea como fuere, he llegado a tiempo para ver en vivo y en directo a un auténtico genio. Toda una leyenda.

Solo me queda darle las gracias por haber hecho de la noche del 6 de julio de 2015 una velada insuperable. Espero que esto no sea un adiós y podamos volver a verle pronto, pero la respuesta a esto, amigo mío, it's blowing in the wind...

Aprovechando que hoy en su tarta Dylan sopla 80 velas, he hecho un recopilatorio con mis canciones favoritas. No ha sido nada fácil, ya os lo adelanto, pero aquí tenéis las 8 canciones que necesitas conocer de Bob Dylan. ¡Música, maestro!

Knockin’ On Heaven’s Door: publicada en 1973, se ha convertido en uno de sus mayores éxitos. Cuenta con versiones de Eric Clapton, Tracy Chapman o Guns N’ Roses.

Hurricane: Dylan escribió en 1976 uno de sus mayores éxitos inspirado en el injusto caso del boxeador Rubin ‘Huracan’ Carter, que fue detenenido y acusado de un supuesto asesinato que no cometió. Si te paras a escuchar la letra, descubrirás toda la historia. Qué buenos recuerdos tengo con esta canción; solía escucharla a diario cuando iba de camino a la facultad… “Here comes the story of the Hurricane. The man the authorities came to blame”.

Mr. Tambourine Man: pertenece al álbum Bringing It All Back Home, publicado en 1965 y que cuenta con otras joyas como “It’s All Over Now Baby Blue”, “She Belongs To Me” o “Maggie’s Farm”.

Tangled up in Blue: me gusta la forma que tiene esta canción de anunciar la ruptura de una persona que está “envuelta en tristeza”.

Like a Rolling Stone: ocupa el puesto nº1 en la famosa lista con las 500 mejores canciones de la historia según la revista Rolling Stone… how does it feel?

Forever Young: Dylan la compuso este tema para su hijo Jesse; inicialmente fue una canción de cuna.

Don’t Think Twice, It’s All Right: “I give her my heart but she wanted my soul. But don’t think twice, it’s all right”… me encanta esa parte.

The Times They Are A-Changin’: la esperanza es uno de los temas principales de este poema en forma de canción protesta… “porque los tiempos están cambiando”. El sonido de esa guitarra, junto con la armónica y la letra, han convertido a esta canción en todo un himno.

Bueno… ¡me dejo muchas más! Si alguien es tan amable de darme una sección en un programa de radio, estaré encantada de descubriros el resto… Mientras tanto, aquí os dejo mi lista de Spotify con horas y horas de música sin interrupciones: Marina FM.

That’s all folks!

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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Música, maestro

50 años de ‘Take Me Home, Country Roads’

John Denver. Foto de Michael Ochs – Getty Images

¡Hola, hola! Este mes en Big Yellow Taxi estamos con las botas de cowboy puestas y la chaqueta con flecos sobre los hombros. Justo ayer os hablaba de un homenaje en forma de concierto a Dolly Parton y hoy os traigo todo un himno de la música country que cumple 50 años. ¡Música, maestro!

El 12 de abril de 1971, hace exactamente medio siglo, John Denver escribió junto a Bill Danoff y Taffy Nivert: ‘Take Me Home, Country Roads’, una de las canciones más populares del mundo. Desde su lanzamiento, cientos de cantantes han querido ponerle voz a esas letras que hablan de West Virginia. Entre algunos de los músicos que versionaron esta maravilla de canción, destacan: Olivia Newton-John, Ray Charles, David Hasselhoff, Israel Kamakawiwo (conocido por ese “Somewhere Over The Rainbow), Brandi Carlile, Lynn Anderson , Carrie Underwood y muchos más…

La canción fue compuesta cuando Danoff y Nivert iban por las carreteras de Maryland a visitar a la madre de ella. A lo largo de ese viaje, quisieron dejar reflejado ese sentimiento de viajar volviendo a casa entre “country roads”. Inicialmente, la letra hacía referencia al estado de Massachusetts, en vez de a West Virginia. También hacen referencia a las montañas Blue Ridge y el río Shenandoah, que forman parte de ese paisaje que intenta transmitir la canción cuando la escuchas.

Como dato curioso: este tema musical iba a ser para Johnny Cash, quien estaba muy interesado en hacerse con él. Imagino que hubiera sido todo un éxito también si la hubiera cantado Cash, pero sin duda alguna, en este caso me quedo con la dulce voz de John Denver.

Por aquí os dejo la letra de este himno que, cinco décadas después, se sigue cantando a coro:

Almost heaven, West Virginia
Blue Ridge Mountains, Shenandoah River
Life is old there, older than the trees
Younger than the mountains, growin' like a breeze

Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain mama
Take me home, country roads


All my memories gather 'round her
Miner's lady, stranger to blue water
Dark and dusty, painted on the sky
Misty taste of moonshine, teardrop in my eye


Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain mama
Take me home, country roads

I hear her voice in the mornin' hour, she calls me
The radio reminds me of my home far away
Drivin' down the road, I get a feelin'
That I should've been home yesterday, yesterday


Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain mama
Take me home, country roads


Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain mama
Take me home, country roads

Take me home, (down) country roads
Take me home, (down) country roads

¡Ya os he metido la canción en la cabeza durante unos días, eh! “West Virginiaaaa…”

That’s all folks!

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: julio en 5 canciones

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Ilustración de Jean Jullien.

De los creadores del post del pasado mes de junio acerca de la distancia de seguridad en el transporte público, llega: “La distancia de seguridad en las playas del Levante”, lo último de Tarantino, protagonizado por Marina Lozano, unas amigas poco revolucionarias y unos vigilantes de la playa muy ociosos.

Todo empezó una calurosa mañana de julio. Los niños chillaban en la piscina y el sol nos abrasaba. Camino de la playa, parecía que eran mis últimos días de vida. Os pongo en situación: todas mis amigas con mascarilla y caminando con una persona (yo) que estaba más blanca que la leche. Menudo panorama. Pusimos la toalla en la playa de tal manera que nada ni nadie nos tocase. Después de varios intentos leyendo “Mujeres que compran flores” de Vanessa Monffort, observé cómo dos osados pusieron sus bártulos a nuestro lado, como si se tratase de una prolongación de nuestras toallas.

Como según mi señora madre, en otra vida debí ser exhibicionista, me acerqué en topless para hacerles una visita a los vigilantes de la playa y garantizar que cumpliesen con su trabajo, que no es otro que asegurarse de que nadie importune mi lectura invadiendo mi espacio. Os estáis imaginando a esta gente con un uniforme rojo y siento desilusionaros, pero era beige. En cuanto tenga ocasión, comentaré el tema estilismos con la Comunitat Valenciana…

¿Qué le pasa a la gente? ¿No han tenido suficiente con estar varios meses confinados? Ojo, que los de Madrid tenemos muy buena fama, ya que nosotros somos como transportistas: lo llevamos y lo traemos todo. Será que no hay playa suficiente para poner la toalla y respetar la famosa distancia de seguridad, porque que yo sepa, no fui a Benidorm y por un momento, la playa en la que estuve lo parecía de la cantidad de gente apiñada que había. Continuará…

Ahora sí, vamos con las 5 canciones de julio. ¡Espero que os gusten!

Antonio Flores – Alba: no sé por qué, este hombre ha sido uno de los protagonistas durante este mes. Mi profesora de escultura suele poner a Antonio Flores y salgo de ahí con sus letras en mi cabeza. Su voz, entre otras, nos acompañó a mis amigas y a mi a la playa cantando en el coche. “Olé y olé…” 

Peter Bradley Adams – Under My Skin: me parece preciosa toda ella; la letra, la melodía, la voz…  no puede ser más bonita la historia que cuenta. Sin duda alguna, es la canción que más veces he escuchado este mes y no me canso.

And if I don’t move
She pulls me off of my bed
And she makes me dance to the songs in my head
And it’s late, but please just sing it again

Chris Cornell – Patience: ¡qué maravilla de versión! Norah Jones también hizo su propia versión de este tema de los Guns N’ Roses durante la cuarentena, pero me quedo con esta, que me gusta más que la original:

Jack Johnson – Good People: esta canción me recuerda mucho al verano. Se me están acumulando los músicos que os tengo que enseñar… ¡Pronto!

Beck – Loser: hacía mucho que no la escuchaba y llevo en bucle con ella varios días. Es la típica para ponértela justo en ese momento en el que estás abriendo la puerta del portal de tu casa y te diriges a la calle a hacer gestiones.

That’s all folks! Pronto más y mejor. No sé si escribiré durante este mes; prefiero desconectar en mi norte, pero nunca se sabe…

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: junio en 5 canciones

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Ilustración de Jean Jullien 

¡Hola! Ya casi julio, ¿no es increíble? Nos han robado, por decirlo de alguna manera suave, la mitad del año y una estación y ahora que estamos más o menos libres, el tiempo pasa aún más rápido que cuando estábamos confitados (como las cebollas).

Durante este mes, he retomado mis viajes en transporte público y con ellos, han vuelto mis lecturas sin cobertura. No me acordaba de lo placentero que era leer en el metro, con la banda sonora adecuada y sin que ninguna notificación ni nadie interrumpa tu lectura. A propósito de esto último, ¿Por qué nos preocupamos tanto por guardar la distancia de seguridad si luego en el mismo metro te sientas al lado de otra persona? Mi mecanismo de defensa es dejar mi bolso en el asiento de al lado, para así evitar tener compañía.

Parece ser que no está funcionando bien… ¿Puedo? -Me decía una chica hace un rato. Mira bonita, si no estás viendo mi bolso rojo de rafia en el asiento, (que vistoso es un rato), ponte gafas de cerca o ve al oculista. ¿Qué más señales necesitas para ver que no quiero que te sientes a mi lado?

Efectivamente, esta conversación surgió en mi mente, porque no me apetecía perder el tiempo explicando cosas que, desde mi punto de vista, resultaban obvias. Me parece ridículo que te separes de mi los 2 metros que indican las normas antes de entrar en el vagón, pero que luego quieras estar pegada a menos de 10 centímetros de mi brazo… Es algo que me inquieta, me atormenta y me perturba, que diría Esperanza Gracia.

Ahora con la mascarilla… ¡Qué divertido decir lo que piensas en voz alta y que no sepan que eres tú! Y bueno, la gente que lleva la mascarilla en la muñeca, colgando de la barbilla -como si fuera la barba de Papá Noel- o en el codo (codo en el que tosen/estornudan y con el que te saludan a continuación) ¿a qué aspiran en la vida? La mascarilla es como los preservativos: póntelo/pónselo si no queréis pillar algo que no toca…

Después de este sermón, uno de los libros que me he leído durante estos días y que os recomiendo encarecidamente es “Guerras de ayer y de hoy” de Mikel Ayestaran y Ramón Lobo. Es en formato entrevista en el que ambos reporteros hablan acerca de los conflictos que han vivido en Irak, Siria o Afganistán a través de una conversación muy entretenida sobre periodismo y guerra.

Ahora sí: por aquí os dejo las 5 canciones de mi mes de junio. ¡Que las disfrutéis!

Jack Johnson – At Or With Me: es una de las bandas sonoras de mi cuarentena. Pronto escribiré sobre él para que quien no sepa quién es, conozca su música.

Diana Krall & Jamie Cullum – Devil May Care: ¡qué maravilla de versiones! Ambos tienen una voz y una forma de tocar el piano muy elegante. Puedo estar horas escuchándoles cantar. No sabía cuál escoger de las dos, así que aquí las tenéis. Misma canción, misma letra y dos formas tan diferentes de interpretarla:

Pete Yorn – Strange Condition: Os he hablado de este músico en alguna ocasión, ya que tiene un disco con Scarlett Johanson (Break Up) que me gusta mucho la mezcla de las voces de los dos. Esta no es de ese disco, pero me chifla esta canción, sobre todo cuando rompe casi al final con: “So leave all the others baby, say I’m the only one. Cut out the uniforms and settle with the sun… I want you to know, cause I want to know”.

Janis Joplin – Maybe: la melodía, la música y la emoción que muestra la señorita Joplin… cuesta escuchar a alguien cantando así, con esa pasión.

Leiva – Mirada Perdida: despedimos el post de junio recordando que hace un año estaba dejándome la voz con mis amigas viendo a Leiva en el Palacio de los Deportes… Pincha aquí si quieres leer mi crónica del año pasado: Leiva: como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. ¡Qué noche más mágica y qué depresión post-concierto me dejó!

That’s all folks! Por cierto: un saludo a mis lectores de otros países 😉

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

So Long, Marina: Serendipia

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¡Hola! El post del día de hoy no tiene nada que ver con lo que suelo escribir normalmente en este blog. Tengo varias entradas sobre cantantes escritas y listas para ser publicadas, pero antes de que eso ocurra, os quiero contar una historia relacionada con la música que me ocurrió en Berlín hace un par de semanas.

Como os he adelantado, estuve hace unos días en la capital alemana con mi amiga Yoli. La verdad es que estuvimos en una burbuja; apenas éramos conscientes del revuelo que nos esperaba en cuanto pisásemos Madrid: colegios cerrados, clases canceladas, teletrabajo, escasez de papel higiénico (¿qué os pasa con eso?) …

Para quienes vean la serie de HBO: “El Cuento de la Criada”, que se paren a pensar en esa escena en la que las criadas quedan para charlar en el supermercado a través de los estantes. Seguramente, teniendo en cuenta el estado en el que nos encontramos,  esa situación que antes nos parecía un disparate, ahora mismo es el pan nuestro de cada día…

La historia que os quiero contar tiene mucho que ver con las coincidencias. Ahí es cuando entra en escena la Serendipia, que es algo así como un “hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta”.

Como cada día en mi trabajo, a media mañana suelo bajarme a por un café. Mientras disfrutaba de mi capuchino, sonó “So Long, Marianne” de Leonard Cohen. Sonreí y ya os podéis imaginar cómo sigue la historia; la comencé a escuchar una y otra vez durante días: en el trayecto de metro al volver a casa, sacando a mi perro, en el ascensor… intenté grabarme cantándola, pero me resultó algo difícil.

Una vez en Berlín, después de recorrer cinco cafeterías, terminamos comiendo en un restaurante un poco tétrico. Al entrar, había que atravesar varias cortinas: una gruesa de tela y otra de plástico. Nuestras caras eran de “dónde nos hemos metido”. Llevábamos despiertas desde las 3 de la mañana, habíamos desayunado a las 4, íbamos casi de empalme y teníamos hambre: nos daba igual todo. El local era muy oscuro, con cortinas de color burdeos y mesas de madera oscura. Nos sentamos en una mesa junto a la ventana, la única que tenía un poco de luz. Pedimos “lo típico” y mientras comíamos una especie de pilotes alemanas (nos encanten), ¡sonó “So Long, Marianne”!

Al día siguiente, mientras caminábamos por Kreuzberg, un barrio que me encantó, llamó mi atención un puestecito con cajas y cajas repletas de música. Adoro tocar los vinilos de segunda mano. ¿A quién pertenecieron? ¿Cómo es posible que alguien pueda deshacerse de ellos? ¿Qué recuerdos de otras personas permanecen encerrados en esas canciones?

Comencé a rebuscar entre las cajas. Después de toparme con algún álbum de Cat Stevens, James Taylor, Leo Sayer y Bruce Sprinsgteen, lo que no podía creerme era que un vinilo de Leonard Cohen me estaba mirando fijamente. Sí, era justo el que tenía la canción “So Long, Marianne”.

Me lo llevé sin pensarlo. ¡Qué casualidad más bonita!

Por aquí os dejo mi canción:

“Now so long, Marianne
It’s time that we began to laugh
And cry and cry and laugh about it all again…”

#yomequedoencasaescribiendo y grabando un podcast para este blog…

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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