5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: marzo en 5 canciones

Ilustración de Jean Jullien

¡Hola, hola! Llegó por fin mi estación favorita del año: la primavera. Esa misma en la que es de lo más normal encontrarte en el metro con que la señora de tu derecha va en vestido de tirantes y con botas de montaña y la que se sienta a tu izquierda, lleva unas sandalias y por encima un plumas… Claro, no vaya a ser que se resfríe. La estación de los contrastes.

Entre tantas cosas en las que ando metida, termino por olvidarme de publicar por aquí mis artículos sobre música. Espero poder organizarme mejor este mes y que os vayáis a dormir escuchando una cosa nueva.

Esta mañana, mientras me tomaba una pastilla antes del desayuno, vi que la caja de 100 cápsulas estaba a punto de terminarse. 100 pastillas – 100 desayunos – 100 días. Esta es mi medida favorita para calcular el paso del tiempo: a través de las cajas. Este pensamiento me hizo recordar un texto que escribí el año pasado durante el famoso confinamiento, en el que mi unidad de medida para ver el fin a ese periodo, era a través de las cajas de infusiones y vitaminas que estaba tomando.

Me hace gracia, porque el siguiente texto está escrito por una Marina que pensaba que todo sería como antes en unos meses y que las mascarillas, tan solo formarían parte de su rutina de belleza un domingo noche. Aún así, me da ternura leer lo que antes veíamos como rutinario y a día de hoy, lo consideramos como un lujo muy lejano:

Un día menos para madrugar 

Un día menos para tener la misma conversación con tu madre acerca de lo mucho que odias despertarte pronto

Un día menos para el «no sé qué ponerme; no tengo ropa»

Un día menos para pintarte los labios con prisas mientras cierras el bolso, sujetas como puedes el portátil , te pones el abrigo y llamas al ascensor

Un día menos para detenerte a ver los tulipanes de la floristería de tu barrio

Un día menos para perder el bus

Un día menos para que la impresora te tome el pelo

Un día menos para que el polen te haga una visita 

Un día menos para disfrutar de la música en directo

Un día menos para las charlas hasta las mil en un bar

Un día menos para cantar en el coche con las ventanillas bajadas: «Caminos cruzados, jueves perfecto» de Los Fesser

Un día menos para subirte a unos tacones

Un día menos para las coincidencias que solo ocurren cuando sales de casa

Un día menos para perderte entre las pinturas de un museo

Un día menos para que suene tu canción en la radio

Un día menos para el: «¿Va a bajarse en la siguiente parada? -Señora, no me estrese, que no son ni las 9h»

Un día menos para empujar y ser empujado (sí, así se sobrevive en el Metro de Madrid)

Un día menos para que esas videollamadas pasen a ser charlas en persona y las conversaciones por teléfono sean susurros al oído

Un día menos para los atascos con Rock FM de fondo

Un día menos para los desayunos de fin de semana  y paseos por el Retiro

Un día menos para el: «¿Estás en casa? Baja, que nos vamos a tomar algo»

Un día menos para esos paseos por la playa de arena fría, jersey y gaviotas

Un día menos para nuestros paisajes

Un día menos para cervecear

Un día menos para abrazar

Un día menos para besar

Un día menos

(Texto de Marina Lozano)

Ahora sí, por aquí os dejo las 5 canciones del mes de marzo. ¡Música, maestro!

The Wallflowers & Bruce Springsteen – One Headlight: esta actuación ha sido mi descubrimiento del mes. Adoro esta canción; no sabría explicar bien lo que siento cada vez que la escucho… cuando descubrí esta versión con el Boss, me pareció magia.

Chris Isaak – Somebody’s Cryin’: estuve con esta canción en bucle durante días. Me encanta todo lo que canta Chris Isaak.

Eagles – Lying Eyes: me hubiera encantado ir a un concierto de ellos y cantar esta canción a coro con el público… «You can’t hideeee your lyin’ eyes and your smileeeee is a thin disguiseeeee».

Peter Bradley Adams-The Longer I Run: compartí una canción suya hace unos meses que se llamaba «Under My Skin». Sigo pensando que es un músico con mucho talento y con una sensibilidad especial.

Javi Músico – Blaze: mi queridísimo Javier, que además de ser mi guitarrista favorito y un amigo maravilloso, presenta «Blaze», su primer single en Spotify y en Youtube, en homenaje al músico country Blaze Foley. ¡Mucho éxito!

That’s all folks!

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

Big Yellow Taxi: Día Mundial de la Mujer

El 8 de marzo celebramos el Día Mundial de la Mujer y en Big Yellow Taxi te ayudaré a resolver algunas dudas como: ¿por qué se eligió este día para celebrarlo? ¿por qué el violeta es el color representativo de esta jornada? ¡Quédate a leerme!

En marzo de 1908, las costureras de grandes fábricas de Estados Unidos se declararon en huelga para reclamar la igualdad de derechos, una reducción de jornada, el derecho para unirse a los sindicatos y el cese de la explotación infantil.

En una de las fábricas donde se declaró la huelga, en la Cotton Textil Factory de Nueva York, los dueños decidieron cerrar las puertas y ventanas, mientras permanecían en el interior todas las mujeres que estaban haciendo la huelga. La tragedia llegó cuando se originó un incendio en el edificio, y al estar cerrado, más de 120 mujeres murieron intentando ejercer sus derechos.

En 1975 , La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.

¿Por qué el violeta es el color del Día de la Mujer?

El violeta es un color que está directamente relacionado con la mujer y la igualdad de sexos. Este color es característico del Día de la Mujer en honor a todas las que fallecieron en el interior de la fábrica durante esa huelga. Cuenta la leyenda que cuando se originó el incendio -presuntamente provocado- las telas sobre las que estaban trabajando las costureras eran de color violeta. Se dice que, tras el incendio, se produjo una columna de humo de este color que podía verse a kilómetros de distancia.

Que no podamos salir a la calle a reivindicar nuestros derechos, no significa que nos tengamos que quedar con los brazos cruzados quejándonos. Seamos más listas que eso. El cambio sucede cada día. Son pequeños gestos que marcan la diferencia y que nos hacen poco a poco, ir avanzando cada vez más.

Me encantaría poder volver a casa sin estar dándome la vuelta para ver quién sigue mis pasos.

Me encantaría no jugar a cambiarme de acera «por la pintas» del hombre que camina junto a mí.

Me encantaría no tener que llevar las llaves fuera del bolso para así sentirme más segura y entrar antes al portal, «por si acaso».

Me encantaría no despedirme de mis amigas diciendo: avísame cuando llegues a casa.

Me encantaría que no se nos juzgase ni se nos catalogase de ser algo que no somos por nuestra forma de vestir.

Me encantaría escuchar solamente la música de mis auriculares, pero suelen mezclarse con las estupideces que me dicen mientras camino.

Me encantaría que todas llegásemos sanas y salvas a nuestras casas, sin miedo.

Me encantaría que ninguna de vosotras se sienta identificada con esto.

Me encantaría no tener que escribir estas líneas.

El mundo no se mueve solo: lo hace gracias a las mujeres y los hombres que deciden remar para el mismo lado; apoyándonos y luchando juntos.

Me despido con una canción realmente inspiradora de la grandísima Nina Simone:

¡Feliz Día de la Mujer a todas las que formáis parte de mi vida, hoy y siempre!

¡Nos leemos!

Marina Lozano

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