Palabras más, palabras menos

Si te digo que su nombre es Madrid…

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Ilustración de @polinho.trapalleiro

Ella es una mujer que no conoce el mar.
Sus piernas tienen el color de las aceras.
Bastante exagerada y algo bipolar.
Es tan humilde y a la vez tan altanera.

La niña vieja que no acaba de crecer.
Que abre sus piernas por la noche a los extraños
La chica eterna del mantón y del clavel.
La adolescente que ha cumplido tantos años.

Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.

Ella es caótica, cercana y orgullosa
Te hará pensar que baila sólo para ti.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid

Marwan – Puede ser que la conozcas

Gracias por el inmenso esfuerzo que están haciendo enfermeros, médicos, celadores, veterinarios, personal de limpieza, policía, guardia civil, militares, bomberos, farmacéuticos, cajeros y reponedores de todos los supermercados, transportistas, mensajeros, ganaderos,  profesores, músicos, autónomos… Mucho ánimo para ellos también. ¡La lista es interminable! Daros todos por besados y abrazados.

Por último y no menos importante, un aplauso para todos mis compañeros de profesión. Por los periodistas, cámaras y fotógrafos que permanecen siempre al pie del cañón. Ellos son los ojos del mundo. ¡Gracias!

Es por eso que no se me ocurre mejor ocasión que esta para compartir con vosotros el trabajo de mi amigo y compañero Jesús Umbría. Mientras #yomequedoencasa, él sale a la calle para inmortalizar todos esos rincones de Madrid que hace escasas semanas se encontraban abarrotados de gente. «Ella es frenética, está corriendo siempre», como dice el poema de Marwan con el que he comenzado esta publicación. ¡Qué impresión da ver nuestra ciudad en silencio!

Acompañadme en este viaje por nuestro querido Madriz:

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

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© Jesús Umbría.

Os dejo por aquí su perfil de Instagram: @jesus_umbria

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano (@lozanomarina_)

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Música, maestro

So Long, Marina: Serendipia

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¡Hola! El post del día de hoy no tiene nada que ver con lo que suelo escribir normalmente en este blog. Tengo varias entradas sobre cantantes escritas y listas para ser publicadas, pero antes de que eso ocurra, os quiero contar una historia relacionada con la música que me ocurrió en Berlín hace un par de semanas.

Como os he adelantado, estuve hace unos días en la capital alemana con mi amiga Yoli. La verdad es que estuvimos en una burbuja; apenas éramos conscientes del revuelo que nos esperaba en cuanto pisásemos Madrid: colegios cerrados, clases canceladas, teletrabajo, escasez de papel higiénico (¿qué os pasa con eso?) …

Para quienes vean la serie de HBO: «El Cuento de la Criada», que se paren a pensar en esa escena en la que las criadas quedan para charlar en el supermercado a través de los estantes. Seguramente, teniendo en cuenta el estado en el que nos encontramos,  esa situación que antes nos parecía un disparate, ahora mismo es el pan nuestro de cada día…

La historia que os quiero contar tiene mucho que ver con las coincidencias. Ahí es cuando entra en escena la Serendipia, que es algo así como un «hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta».

Como cada día en mi trabajo, a media mañana suelo bajarme a por un café. Mientras disfrutaba de mi capuchino, sonó «So Long, Marianne» de Leonard Cohen. Sonreí y ya os podéis imaginar cómo sigue la historia; la comencé a escuchar una y otra vez durante días: en el trayecto de metro al volver a casa, sacando a mi perro, en el ascensor… intenté grabarme cantándola, pero me resultó algo difícil.

Una vez en Berlín, después de recorrer cinco cafeterías, terminamos comiendo en un restaurante un poco tétrico. Al entrar, había que atravesar varias cortinas: una gruesa de tela y otra de plástico. Nuestras caras eran de «dónde nos hemos metido». Llevábamos despiertas desde las 3 de la mañana, habíamos desayunado a las 4, íbamos casi de empalme y teníamos hambre: nos daba igual todo. El local era muy oscuro, con cortinas de color burdeos y mesas de madera oscura. Nos sentamos en una mesa junto a la ventana, la única que tenía un poco de luz. Pedimos «lo típico» y mientras comíamos una especie de pilotes alemanas (nos encanten), ¡sonó «So Long, Marianne»!

Al día siguiente, mientras caminábamos por Kreuzberg, un barrio que me encantó, llamó mi atención un puestecito con cajas y cajas repletas de música. Adoro tocar los vinilos de segunda mano. ¿A quién pertenecieron? ¿Cómo es posible que alguien pueda deshacerse de ellos? ¿Qué recuerdos de otras personas permanecen encerrados en esas canciones?

Comencé a rebuscar entre las cajas. Después de toparme con algún álbum de Cat Stevens, James Taylor, Leo Sayer y Bruce Sprinsgteen, lo que no podía creerme era que un vinilo de Leonard Cohen me estaba mirando fijamente. Sí, era justo el que tenía la canción «So Long, Marianne».

Me lo llevé sin pensarlo. ¡Qué casualidad más bonita!

Por aquí os dejo mi canción:

«Now so long, Marianne
It’s time that we began to laugh
And cry and cry and laugh about it all again…»

#yomequedoencasaescribiendo y grabando un podcast para este blog…

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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Música, maestro

James Taylor cumple 72

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Entre tanto coronavirus casi se me olvida que: ¡mi cantante favorito cumple hoy 72 años! No tenía pensado escribir nada relacionado sobre él, ya que hace poco subí un post acerca del conferencierto por los 50 años del disco «Sweet Baby James», al que fui el pasado mes de febrero en la Sala Galileo Galilei de Madrid; pero me apetece contaros en Big Yellow Taxi un poquito más acerca del cantante que me ha acompañado en mi vida desde que tengo uso de razón. ¡Que lo disfrutes!

James Taylor nació el 12 de marzo de 1948 en la ciudad de Boston, en el Estado de Massachusetts (Estados Unidos). En 1968 publica su primer álbum “James Taylor”. Tuvo la suerte de ser el primer músico en publicar un álbum en el sello Apple Records, propiedad de The Beatles. En esa grabación, estaba una canción titulada Something in the way she moves, un poema del que George Harrison tomó prestado el primer verso para su popular canción Something: “Something in the way she moves…”.

En 1970 publica su segundo álbum, titulado “Sweet Baby James”, justo el que os comentaba al inicio de este post, que cumplió 50 años el pasado mes de febrero. Pinchando aquí podéis leer la cobertura que escribí para el blog. Ese disco, incluía su primer sencillo, “Fire and Rain”, el primer tema con el que entra en el top 10 de la lista de éxitos en Estados Unidos y ocupa el puesto 103 de la lista de los 500 Mejores Álbumes de todos los tiempos, según la revista Rolling Stone.

En 1971 publica el álbum “Mud Slide Slim and the Blue Horizon” (mi favorito junto con «Hopes and Fears» de Keane) con el que consigue el premio Grammy como mejor cantante pop masculino. El álbum vendió más de un millón de copias e incluía el tema “You’ve Got a Friend”. Esta canción tan preciosa, se la escribió Carole King a James Taylor y, curiosamente, es mucho más conocida la versión que hizo él de la misma. Sin lugar a dudas, es mi canción favorita.

Carol King - James Taylor_1971_James Taylor and Carole King at the A&M Records studio in 1971.Foto James Taylor

James Taylor junto a Carole King

Su adicción a la heroína y varios internamientos en clínicas de desintoxicación, hacen que sus canciones tengan un gran carga autobiográfica.

Ha vendido más de 40 millones de copias de sus discos y ha ganado cinco premios Grammy, siendo autor de al menos media docena de álbumes magistrales. Su primer recopilatorio de grandes éxitos, logró vender más de 10 millones. Hasta el mismísimo Elvis Presley hizo una versión de su Steamroller blues, y otros artistas como Ray Charles, Emmylou Harris, Al Jarreau o Jimmy Buffet han cantado sus versos.

Hasta el mismísimo Elvis Presley hizo una versión de su Steamroller blues.

Taylor formó parte de una ola de estilo acústico que incluye a otros artistas como: Carole King, Joni Mitchell, John Denver, Jackson Browne o Carly Simon, cantante con la que se casó más tarde. Ese éxito comercial que tuvo James Taylor fue lo que abrió el camino de este nuevo estilo en favor de esta generación de cantautores. Pese a no ser muy conocido y popular en España, es uno de los artistas más influyentes de la historia de la música contemporánea estadounidense.

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James Taylor, Los Angeles, 1969 by Henry Diltz

Cuando era pequeña, mientras veía cómo los paisajes de Galicia tenían como banda sonora su música, soñaba despierta con hacerle los coros en sus conciertos. A día de hoy, sigo soñando despierta y ojalá cuando venga a España, pueda conseguir un encuentro con él para hacerle unas preguntas y cantar algo juntos; si Emilio Aragón lo consiguió, yo no voy a ser menos 😉

Os dejo por aquí su Spotify para que le echéis un oído, tiene canciones que son auténticas joyas: James Taylor

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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5 canciones del mes

Big Yellow Taxi: febrero en 5 canciones

 

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Ilustración de Jean Jullien.

Café y tostadas. Caminar por Goya un domingo nublado. Los Stones cantándote al oído. Perder el bus en tu cara. Tulipanes. Guiris y mascarillas. Coronavirus acechando. Prisas. Encuentros bonitos. Conciertos. Madrugones y ojos de china. Sorolla y sus dibujos. Coincidencias que asustan. Eight Days a Week. Atardeceres casi de primavera. Cervezas arreglando el mundo. Cat Stevens. Paseos nocturnos que te hacen ser extranjero por un instante. Y lo mejor de todo: escribir con Belton acurrucado a mi lado. Algo así ha sido mi mes de febrero.

Os quiero recomendar un plan para una tarde cualquiera. Hace unas semanas fui con un amiga al Museo Sorolla y descubrí «Sorolla. Dibujante sin descanso», una exposición temporal con dibujos de sus visitas a Nueva York o París. Tenéis hasta el 10 de mayo para disfrutar de ella… Hurry up!

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Dibujo de la exposición: «Sorolla. Dibujante sin descanso».

Últimamente, si abres mi bolso, te puedes encontrar tickets arrugados, pintalabios rojo, granate, rosa y ciruela; gel desinfectante (soy hipocondríaca), sugus, crema de manos de almendras, paracetamol caducado, carmex, una concha de la playa, papeles con anotaciones -muchas veces, desearía que una libreta y un bolígrafo fueran la prolongación de mi cuerpo- y al fondo: «La triste historia de tu cuerpo sobre el mío», un libro de poemas de Marwan que releo entre estación y estación. Me hace gracia porque siempre que empiezo un libro, tengo la manía de leerme la última página. Y el poema que quiero compartir con vosotros, mi favorito, es el último que aparece en el libro… Por aquí os lo dejo, me encanta la última estrofa:

A continuación, os dejo las cinco canciones que más he podido escuchar este mes. Son la mayoría voces masculinas, pero ya le pondré solución a eso en breve.  Si logro organizar mi agenda de ministra, tengo una idea muy guay para el post del día de la mujer, relacionada con música: ¡faltaría más! Estaré por Berlín, así que, intentaré dejar escrita la entrada a lo largo de esta semana. Bueno, que me voy por los cerros de Úbeda, por aquí os dejo mi selección:

Cat Stevens – Moonshadow. Llevo semanas con esta canción en la cabeza. La tarareo y la canto en cualquier sitio. Igual será porque: «I’ve been followed by a Moonshadow…»

Harry Nilsson – Remember. He re-descubierto la banda sonora de «Tienes un e-mail», de Meg Ryan y Tom Hanks. Una película de amor muy bonita en la que aparece la música de Harry Nilsson, The Cranberries, Louis Amstrong o Bobby Day. Esta canción en concreto, me parece muy especial. Siempre se me pone la piel de gallina escuchándola. Se hace un poco de rogar al inicio, pero merece la pena. PRE-CIO-SA.

Bob Dylan y Johnny Cash – Girl From The North Country.  ¡Un clásico! Adoro la parte de la canción en la que entra la voz de Johnny Cash con su «See for me that her hair’s hangin’ long…» y luego cuando se fusionan sus voces… ¡otro mundo!

The Rolling Stones – Street’s of love. De mis favoritas de los Stones. «And a woman asks me for a dance… Oh it´s free of charge, just one more chance».

Morcheeba – Rome Wasn’t Built In A Day. Me dicen por el pinganillo que es una incorporación de última hora. ¡Me encanta! (como las pilotes)

That’s all folks! Que tengáis un feliz domingo, lunes o el día que sea cuando estéis en mi blog.

¡Nos leemos!

Un abrazo,

Marina Lozano

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